Aniversarios no todos redondos: Shakespeare, Ibsen, Pirandello / Ricardo Bada [Contraportada]

Por: Bada, RicardoTipo de material: ArtículoArtículoDetalles de publicación: Madrid : : Asociación de Autores de Teatro, , Primavera-2006Descripción: P. 44. 30 cmISSN: 1575-9504Tema(s): Shakespeare, William 1564-1616 | Ibsen, Henrik 1828-1906 | Pirandello, Luigi 1867-1936Recursos en línea: Ir al artículo (Texto completo) | Descargar | Dialnet En: Las Puertas del DramaAlcance y contenido: "Dizque fue un buen día del año 1601, en el Teatro del Globo, de Londres,cuando Hamlet subió por primera vez a las tablas. Y llegado su tercer acto sucedió algo de todo punto novedoso: un drama se empezó a representar dentro de otro. Ese intríngulis tan singular del teatro en el teatro nacía en el preciso instante en que, siguiendo la acotación original de Shakespeare,se oye una música interpretada por oboes y empieza la pantomima que continúa con la interpretación de la obra por los cómicos trashumantes. El que hace de Prólogo se adelanta y declama: «Os pedimos que,pacientes,/ escuchéis nuestra tragedia,/ sometiéndonos humildes / a vuestro fallo y clemencia».¿A quién le habla,de quién solicita paciencia y a quién se somete humilde? ¿solo a su público,a la corte del rey danés que está en escena? ¿O es como en Las Meninas, un juego en que también participa el espectador de Hamlet? Es un momento histórico del teatro universal,aun cuando sus espectadores de hace 405 años seguramente no lo supieron calibrar en su justo alcance. Casi tres siglos después,otro clímax en la historia del drama. El 21 de diciembre de 1879,en el Teatro Real de Copenhague, durante el estreno de Casa de muñecas, a dos tercios del último acto,Nora Helmer mira su reloj y le dice a su esposo:«Aún no es muy tarde. Siéntate,Torvald.Vamos a hablar». Se inauguró con esa frase el teatro contemporáneo. Era algo casi anunciado en el diálogo final de la obra inmediatamente anterior del propio Ibsen, Los pilares de la sociedad: «CÓNSUL BERNICK:Los pilares de la sociedad son ustedes,las mujeres..."
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407 Núm. 26 (Primavera 2006) Enlace al recurso No para préstamo Tendencias REV407 26

"Dizque fue un buen día del año 1601, en el Teatro del Globo, de Londres,cuando Hamlet subió por primera vez a las tablas. Y llegado su tercer acto sucedió algo de todo punto novedoso: un drama se empezó a representar dentro de otro. Ese intríngulis tan singular del teatro en el teatro nacía en el preciso instante en que, siguiendo la acotación original de Shakespeare,se oye una música interpretada por oboes y empieza la pantomima que continúa con la interpretación de la obra por los cómicos trashumantes. El que hace de Prólogo se adelanta y declama: «Os pedimos que,pacientes,/ escuchéis nuestra tragedia,/ sometiéndonos humildes / a vuestro fallo y clemencia».¿A quién le habla,de quién solicita paciencia y a quién se somete humilde? ¿solo a su público,a la corte del rey danés que está en escena? ¿O es como en Las Meninas, un juego en que también participa el espectador de Hamlet? Es un momento histórico del teatro universal,aun cuando sus espectadores de hace 405 años seguramente no lo supieron calibrar en su justo alcance. Casi tres siglos después,otro clímax en la historia del drama. El 21 de diciembre de 1879,en el Teatro Real de Copenhague, durante el estreno de Casa de muñecas, a dos tercios del último acto,Nora Helmer mira su reloj y le dice a su esposo:«Aún no es muy tarde. Siéntate,Torvald.Vamos a hablar». Se inauguró con esa frase el teatro contemporáneo. Era algo casi anunciado en el diálogo final de la obra inmediatamente anterior del propio Ibsen, Los pilares de la sociedad: «CÓNSUL BERNICK:Los pilares de la sociedad son ustedes,las mujeres..."

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